



Los hermanos son importantes para el bienestar de los niños a lo largo de toda su vida y para su capacidad de entablar relaciones sanas con los demás. Los hermanos y hermanas también contribuyen a formar el sentido de identidad de los niños y a determinar cómo manejan sus emociones y resuelven conflictos. La mayoría de los padres esperan que sus hijos sean amigos de por vida. Puede resultar decepcionante ver cómo las interacciones se convierten en discusiones, peleas y momentos de mal trato.
Hermanos más allá de la rivalidad fue creado por investigadores y expertos en relaciones entre hermanos de la Universidad de New Hampshire, para ayudar a los padres de niños pequeños de entre 0 y 7 años. Si usted está teniendo dificultad para determinar cuál es el comportamiento normal entre hermanos, se siente abrumado por la rivalidad entre sus niños o desea mejorar su forma de reaccionar ante los conflictos entre ellos, nuestras guías basadas en estudios de investigación pueden ayudarle. Si sus niños se llevan muy bien, también tenemos guías para mantener sólidas sus relaciones.
La orientación de los padres es fundamental para ayudar a los niños a construir relaciones entre hermanos sólidas y duraderas. Sin embargo, en ocasiones, la forma en que los padres reaccionan ante el comportamiento de los niños puede agravar con el tiempo la rivalidad, los conflictos y la agresividad entre hermanos, lo que perjudica el bienestar de los niños.


Subtítulos en español disponibles en el video.


Encuentre respuestas a los conflictos e inquietudes comunes entre hermanos. ¿No encuentra la pregunta que usted tiene? Envíenos un correo electrónico a unh.saara@unh.edu.
Es normal que los hermanos discutan de vez en cuando, pero cuando pelean constantemente, la situación resulta angustiante tanto para los hijos como para los padres. A menudo, los niños pequeños necesitan ayuda para desarrollar habilidades sociales y emocionales. Los padres pueden guiarlos para que practiquen habilidades como pedir su turno, invitar a un hermano a jugar, escuchar y comprender los sentimientos de la otra persona. Para fomentar una relación más positiva entre hermanos, señale y elogie los momentos en que se llevan bien y se tratan con amabilidad.
A menudo, la solución más rápida es que los padres intervengan y resuelvan la pelea. Esto puede ser eficaz, pero con frecuencia hace que uno de los niños se sienta mal y tampoco les enseña a resolver sus propios problemas. Con el tiempo, los padres pueden sentirse exasperados por tener que mediar constantemente en las peleas y por la sensación que están teniendo que elegir un lado.
La relación entre hermanos se fortalece cuando los niños aprenden a resolver sus propios conflictos. Sin embargo, los niños pequeños a menudo carecen de las habilidades sociales y emocionales necesarias para resolver las peleas por sí mismos. Los padres pueden utilizar un proceso de mediación eficaz de cuatro pasos para guiar a sus hijos. Con la práctica, los hermanos aprenderán a manejar los desacuerdos de manera autónoma. Para obtener más información sobre este proceso, descargue nuestra guía gratuita “Cómo manejar la rivalidad entre hermanos, los conflictos y la agresividad en la infancia”.
Si el conflicto entre hermanos incluye conductas agresivas, como golpes, mordiscos o amenazas, los padres deben hacer que los niños se tomen una breve pausa para calmarse. Una vez que estén tranquilos, ayúdenlos a hablar sobre lo sucedido escuchando los sentimientos del otro, comprendiendo el punto de vista ajeno y pensando juntos en cómo afrontar la situación de manera diferente la próxima vez.
La rivalidad entre hermanos es normal, pero a veces puede llegar demasiado lejos. Cuando surge esta rivalidad, es frecuente que uno de los niños ceda para evitar conflictos. Los padres pueden ayudar a ese niño a ganar confianza y a aprender a expresar su opinión. Asimismo, pueden ayudar al otro niño a practicar la empatía, a comprender los sentimientos de los demás y a aprender a turnarse.
Si los padres restan importancia a la conducta competitiva pensando que “así son ellos”, o resuelven la disputa sin enseñarles habilidades importantes sociales y emocionales, el comportamiento persistirá y probablemente empeorará. Esto puede distanciar a los hermanos, al menos temporalmente.
Los padres también pueden planificar actividades familiares que fomenten los vínculos afectivos y el trabajo en equipo en lugar de la competencia. Por ejemplo, pueden elegir juegos de mesa cooperativos en los que todos los jugadores colaboren para superar el juego, en vez de intentar vencerse entre sí. En la vida cotidiana, conviene reconocer y elogiar a los hermanos cuando cooperan y se apoyan mutuamente. Con tiempo y paciencia, la rivalidad entre hermanos debería disminuir.
Los hermanos son competidores naturales y muy sensibles al favoritismo. A menudo se percatan y se quejan cuando consideran que alguno de sus hermanos recibe más atención, privilegios o bienes que otro. No hay dos niños iguales; tienen personalidades, sensibilidades e intereses distintos, por lo cual es difícil tratarlos de la misma manera en todos los aspectos. En definitiva, es más importante tratar a los hermanos de manera justa que de manera igualitaria.
Para ayudar a los niños a entender esto, los padres pueden explicarles por qué los tratan de distinta forma (por ejemplo, por la diferencia de edad o porque alguno de ellos tenga una discapacidad). La honestidad y la franqueza pueden ayudar a los niños a formarse expectativas realistas y a entender cómo equilibrar las necesidades de los distintos miembros de la familia. Los padres también pueden preguntarle al niño: “¿Qué necesitas?”. A veces, la respuesta es tan sencilla como pasar un rato a solas con el padre o la madre.
Las peleas entre hermanos son una parte normal del crecimiento. Sin embargo, a veces el comportamiento entre los hermanos se vuelve más grave: un niño resulta herido (por ejemplo, con moretones o rasguños), siente miedo o se aísla.
Es necesario detener el comportamiento agresivo o abusivo. El abuso entre hermanos es diferente al conflicto o rivalidad habitual entre ellos. Esto ocurre cuando un niño tiene más poder que el otro y lo usa de una manera perjudicial que pueda causar lesiones o daño emocional. Si el comportamiento agresivo, dañino o controlador es unidireccional, es decir, si un hermano hiere constantemente al otro, podría tratarse de abuso. Los padres siempre deben creerle al niño afectado y buscar ayuda de un profesional de la salud mental o médica para garantizar la seguridad de todos los miembros de la familia. Para obtener más ayuda, visite unh.edu/saara/our-work/sibling-aggression-abuse.
Es normal que las relaciones entre hermanos pequeños tengan altibajos, incluso de un momento a otro. De hecho, las relaciones entre hermanos pueden ser tanto extremadamente cercanas como muy conflictivas. Sin embargo, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar habilidades sociales y emocionales para que los conflictos ocurran con menor frecuencia e intensidad. Las relaciones entre hermanos son un escenario ideal para practicar estas habilidades, las cuales les serán de gran ayuda a largo plazo cuando tengan desacuerdos con otras personas, como sus amigos.
Los padres también pueden ayudar dando ejemplo de una comunicación saludable y de una buena resolución de conflictos en sus relaciones con los demás, incluidos sus propios hijos. Para obtener más información, descargue nuestra guía gratuita “Cómo ayudar a los hermanos a llevarse bien: guía para prevenir conflictos y agresividad en la infancia”.
Descubra por qué creamos Hermanos más allá de la rivalidad y qué lo diferencia de otros consejos de crianza disponibles en línea.
Muchos padres buscan ayuda porque quieren reducir la rivalidad y los conflictos entre hermanos, pero carecen de las herramientas necesarias para hacerlo. Hermanos más allá de la rivalidad es un recurso con base científica diseñado para ayudar a los padres a prevenir e impedir la rivalidad y los conflictos entre hermanos, mediante la educación de los padres y los niños en habilidades de comunicación y regulación emocional. Por encima de todo, el objetivo de Hermanos más allá de la rivalidad es ayudar a los padres a fomentar relaciones sólidas y duraderas entre hermanos.
Hermanos más allá de la rivalidad ofrece información actualizada y con base científica, generada por expertos en dinámica entre hermanos que llevan más de dos décadas investigando sobre la crianza de los niños y las relaciones entre hermanos. Para obtener más información sobre quiénes somos y el trabajo que hacemos, visite unh.edu/saara/about.
Puede encontrar más información basada en la evidencia sobre la crianza de los hermanos y la rivalidad, los conflictos, la agresión y el abuso entre hermanos en el sitio web de la Iniciativa de investigación y defensa contra la agresión y el abuso entre hermanos (SAARA), en unh.edu/saara.